Ever the Same
"Whence comes to you, you asked, this singular sadnessThat rises like the sea on the naked, black rock?”— Once our heart has gathered the grapes from its vineyard,Living is an evil. That’s a secret known to all,
A simple pain, with no mystery, As obvious to all men as your gaiety. So abandon your search, inquisitive beauty; And though your voice is sweet, be still!
Be silent, ignorant! ever enraptured soul! Mouth with the child-like laugh! Still more than Life, Death holds us frequently with subtle bonds.
Let, let my heart become drunk with a lie; let it Plunge into your fair eyes as into a fair dream And slumber long in the shadow of your lashes.
— William Aggeler, The Flowers of Evil (Fresno, CA: Academy Library Guild, 1954)

Semper eadem

“¿De dónde te viene, decías, esta extraña tristeza,Subiendo como el mar sobre la roca negra y desnuda?”-Cuando nuestro corazón ha hecho una vez su vendimia,el vivir nos lastima. Es un secreto de todos conocido.Un dolor muy simple y nada misterioso,Y, como tu alegría, brillante para todos.Deja, pues, de buscar, ¡oh bella curiosa!Y, aunque tu voz sea dulce ¡cállate!¡Cállate, ignorante! ¡alma siempre enajenada!¡Boca de risa infantil! Más aun que la Vida,La Muerte nos atrapa a menudo con sutiles lazos.Deja, deja que mi corazón se embriague con una mentira,Que se sumerja en tus bellos ojos como en un bello sueño,Y que dormite largo tiempo a la sombra de tus pestañas.Charles Baudelaire, Las flores del mal.

Ever the Same

"Whence comes to you, you asked, this singular sadness
That rises like the sea on the naked, black rock?”
— Once our heart has gathered the grapes from its vineyard,
Living is an evil. That’s a secret known to all,

A simple pain, with no mystery, 
As obvious to all men as your gaiety. 
So abandon your search, inquisitive beauty; 
And though your voice is sweet, be still!

Be silent, ignorant! ever enraptured soul! 
Mouth with the child-like laugh! Still more than Life, 
Death holds us frequently with subtle bonds.

Let, let my heart become drunk with a lie; let it 
Plunge into your fair eyes as into a fair dream 
And slumber long in the shadow of your lashes.

— William Aggeler, The Flowers of Evil (Fresno, CA: Academy Library Guild, 1954)

Semper eadem

“¿De dónde te viene, decías, esta extraña tristeza,
Subiendo como el mar sobre la roca negra y desnuda?”
-Cuando nuestro corazón ha hecho una vez su vendimia,
el vivir nos lastima. Es un secreto de todos conocido.

Un dolor muy simple y nada misterioso,
Y, como tu alegría, brillante para todos.
Deja, pues, de buscar, ¡oh bella curiosa!
Y, aunque tu voz sea dulce ¡cállate!

¡Cállate, ignorante! ¡alma siempre enajenada!
¡Boca de risa infantil! Más aun que la Vida,
La Muerte nos atrapa a menudo con sutiles lazos.

Deja, deja que mi corazón se embriague con una mentira,
Que se sumerja en tus bellos ojos como en un bello sueño,
Y que dormite largo tiempo a la sombra de tus pestañas.

Charles Baudelaire, Las flores del mal.